La copa de agua estaba sobre el escritorio
temblaba levemente su fluido vientre con el repicar de mis dedos sobre el teclado
desde el centro de su transparencia cayó la primera piedra
y los círculos en el agua.
Primero metí tímidamente mi pie
resultó refrescante y desnudo y al segundo estaba sumergida hasta el cuello
nada arriba, nada abajo, ningún temor
y los círculos en la piel.
Nadé hasta la orilla del cristal
mordí el borde con mis dientes para descartar la posibilidad del sueño
desde los márgenes translúcidos surgió la primera ola
y círculos en la espuma.
Apareció mi rostro reflejado en el recipiente
enorme y diáfano como el cielo de verano, tan húmedo y despejado
reverberando en fractales mi inocencia, como la del agua
y los círculos en el espejo.
...
Fotografía de Georgi Danov
Cómo recupero las palabras de un poema que se ha borrado.
Significados hilvanados cuidadosamente, con presición de artesano
que de pronto explotaron en la pantalla y en mi mente
sin dejar siquiera la estela de su aroma para seguirlos.
...
Cómo recupero el estado de inquietud y arrebato que el poema se ha llevado.
La sangre es el vehículo de estas palabras, estamos todos, unos con rostros y otros anónimos, realizando el acto de la comunión, la verdadera, la sincera... profundamente entrelazados en un laberinto digital, como nunca antes fue posible, inimaginadamente real. Somos todos ciegos percibiendo nuestro mundo en una sinestesia... los sentidos para re-conocernos son otros y el tacto, helado inicialmente de la tecla, va entibiándose en el encuentro entrañable que se nos ha-hemos inventado. Como conectados desde la punta de la LENGUA.
Una nueva palabra para esta percepción: BlogblÖÖd.
Para engrosar el Diccionario de Arcoiris