Afuera llueve hoy sin tregua, los truenos espantan los pétalos húmedos de la primera primavera.

Yo tengo la cara atrapada en mi computador, trabajo concentrada, para no humedecerme.

Y de pronto abro tu mensaje y se me llena la pantalla de vientos de volantín, de flores de duraznos, manzanos y almendros.

Y se me aparece tu rostro, con todos los dientes brillando al sol y los ojos lagrimeando de risa.

Me preguntas si es un cuento lo que escribiste y no se qué contestarte, pero en este día de aguas violentas, tu, completa y familiar fuiste mi cuento.