Tierra de gigantes se dijo. Cerró la estrecha puerta y se sintió vieja, sola y atrapada entre la sombra de dos cíclopes.

Antes, a la derecha, vivían los Leopardi, pareja encantadora. Tuvieron un hijo que es profesional y vive en Magallanes.

Y a la izquierda, su comadre Amanda, digna de ser amada como dice su nombre.

Ella nunca tuvo problemas ni con la izquierda ni con la derecha… hasta ahora que no había querido vender.

“Visite departamento piloto” a la izquierda y “Un dormitorio agotado” a la derecha.

Suspiró pausadamente y cruzó hacia la panadería, que también estaba en venta.