Un tsunami en Tailandia e Indonesia dejó pérdidas millonarias a la industria del turismo.
Un huracán en el golfo de México elevó el precio del crudo a precios inimaginables.
Un tornado en Japón causó estragos en las bolsas mundiales.
Se calcula que hasta el 2050, las pérdidas económicas producto de catástrofes naturales serán incuantificables.
El igpa, el ipsa, el nasdaq, el dow-jones, cada día aparecen nuevos indicadores para cuantificar el justo valor de las cosas, porque las que no valen nada, los anacronismos como la vida humana, ya no tienen resonancia en la lengua universal.
« Footloose | Inicio | Cierra los ojos »


Escribe un comentario