Qué tal si te tomo por sorpresa y me transformo en remolino de papel.
Si me hago carnaval de mariposas, o clavicordio para contarte mi ausencia.
Podría volverme serpentina para colgarme por tu espalda o ramillete de globos voladores o pinceles, caracola, muñeca de porcelana.
Podría pasarte a buscar para recorrer juntos las estaciones del año montados sobre un tren eléctrico.
Podría soltar mi pelo al viento o hacerte el amor sobre la luna. Y sentarme entre tus cejas a esperar que te despiertes.
Puedo disfrazarme de lo que tu quieras, puedo hasta desaparecer si así lo quieres, pero no puedo tomarte de la mano y pedirte que no te vayas.