No está claro, aparece difuso, desdibujado, como las acuarelas que se deshacen en el agua pero se mueren de sed.
La imagen se dilata, se vuelve imprecisa, como la bruma espesa que te ilumina pero te hace desaparecer.
El retorno es defectuoso, raro, silencioso, como una daga cortando el celofán.
Entonces estoy aquí, pero no me puedes ver. A medida que avanzas, más espesa se hace mi niebla. Mis ojos se vuelven blancos hasta dentro y yo misma pierdo la consciencia de que existo.
Y sólo porque se empaña un poco el espejo puedo recordar que sigo viva.
3 comentarios
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Sobre micro-latencia
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Cynthia: del griego Kynthia, gentilicio de Kynthos, monte de Delos donde según la leyenda nacieron Apolo y Artemisa.
Existencialmente buscando mi origen y mi destino aunque esas no sean las palabras precisas que definen mi búsqueda.
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Amaru
16 nov 2005 | 03:01 PM
Lo mejor acerca del dolor es que te das cuenta de que no estás muerto.
¡Besitos!
superabuela
16 nov 2005 | 08:57 PM
Por muy espesa que sea la niebla la luz de tu corazón brillara, solo tienes que creerlo.
Salud y Paz
Cynthia
17 nov 2005 | 02:37 AM
Amaru y Superabuela: Gracias por la compañía.