La sangre es el vehículo de estas palabras, estamos todos, unos con rostros y otros anónimos, realizando el acto de la comunión, la verdadera, la sincera... profundamente entrelazados en un laberinto digital, como nunca antes fue posible, inimaginadamente real. Somos todos ciegos percibiendo nuestro mundo en una sinestesia... los sentidos para re-conocernos son otros y el tacto, helado inicialmente de la tecla, va entibiándose en el encuentro entrañable que se nos ha-hemos inventado. Como conectados desde la punta de la LENGUA.

Una nueva palabra para esta percepción: BlogblÖÖd.

Para engrosar el Diccionario de Arcoiris