Tienen valor tus ojos llenos de coraje, tu mano honesta, tu firma menuda.
Tiene valor tu lengua filosa cuando es justa, la verdad, la promesa, la confianza.
Tiene valor mi tristeza cuando es abono, mi miedo cuando es escudo, mi grito cuando desata.
Tiene valor tu letra si la escribes desde la sangre, tiene valor la mía cuando la sangre es la que la inspira.
Tiene valor mi cuerpo desnudo si eres tu quien lo desviste, tiene valor el tuyo si lo huelo y lo adivino.
Tiene valor el cielo, cuando está despejado y cuando no, tiene valor el mar, el bosque, el río si lo inventamos los dos.
Tiene valor la palabra que nos hemos dado, nuestro destino sin muerte, nuestro pacto de transformación.
Tiene valor una casa, un hijo, un proyecto, también tiene valor que sean dos.
Pero cuando se nubla tu sonrisa, cuando mi mirada se desvía, cuando el beso sabe a despedida,
entonces nada tiene valor.
...
Brindo por las personas y las cosas que realmente valen, brindo por la bendición de tener conciencia de ellas, presencia de ellas, brindo por quienes me acompañan en el camino de diferenciar verdaderamente, qué tiene valor y qué no.