
En un descuido del guardia que paseaba de intercomunicador y pistola, le saqué la etiqueta a la ropa del maniquí y entonces pudo respirar y bajar de la tarima y salir de la tienda.
Los dispositivos de seguridad de las puertas, sin etiquetas ni marcas, no pudieron detectarlo.
Desde lejos, desde bien lejos, levantó su mano y se despidió con gesto apresurado.
15 comentarios
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Sobre micro-latencia
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Cynthia: del griego Kynthia, gentilicio de Kynthos, monte de Delos donde según la leyenda nacieron Apolo y Artemisa.
Existencialmente buscando mi origen y mi destino aunque esas no sean las palabras precisas que definen mi búsqueda.
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sansar
19 jul 2006 | 09:39 PM
micro-historia, macro-sonrisa.
¿a dónde irán los maniquíes con tanta prisa?
besos de porcelana.
noemi
19 jul 2006 | 09:53 PM
¡Que alguien me libereeeeeeeeee entonces a míiiiiiiii, maniquí atorado en un trabajo escalivazante detrás de barrotesssssssss!
Cynthia
19 jul 2006 | 10:38 PM
Sansar: siempre a tiempo, con besos que hacen florecer los cuentos.
Noemí: entrega datos concretos, se trata de una operación delicada y encubierta, pero si dices dónde, cuando menos lo esperes comenzarás a respirar profundo y nada ni nadie podrá detenerte.
Besos a ambos por pasarse por aquí
angelsinalas
20 jul 2006 | 07:46 AM
No hace falta ser un maniquí para sentirse atrapado. Hay muchas personas que se sienten así, y ni si quiera lo saben. Como tu bien dices, a veces, es la gente del exterior quien se dá cuenta, antes que ellos....
Besos.
polidori
20 jul 2006 | 09:49 AM
Hermosa historia. Gracias, Cynthia.
frva
20 jul 2006 | 12:17 PM
Falsa libertad.
No hay lugar hacia donde dirigirse.
Tampoco para los maniquíes...
Cynthia
20 jul 2006 | 02:20 PM
Angelsinalas: muy cierto, por algo se habla de la "cárcel para la mente". Cariños
Polidori: Gracias a ti por venir.
Frva: igual sigo creyendo que sólo uno es capaz de construir sus salidas y por lo tanto lo aparente o verdadero también tiene que ver con uno. Besos.
A todos, gracias por pasarse a leer y muchos besos con el sol empezando a alzarse en la montaña.
hadacuriosa
20 jul 2006 | 09:36 PM
pase y me gustomucho lo que lei, cuando quieras podes hacre lo mismo con lo que escribo.
besos.
pepetxu
20 jul 2006 | 11:49 PM
Siempre hay algún sitio a donde ir. Cuando el maniquí levantó la mano para decir adios, es que sabía a donde iba. No se dice adios si no se va a ninguna parte...
Un afectuoso saludo, Cynthia.
Salud
Cynthia
21 jul 2006 | 02:58 AM
Pepetxu: Qué sabias palabras y además la forma de decirlo hacen que tengan aún más fuerza.
Gracias por venir como siempre.
patrus
24 jul 2006 | 11:19 AM
Cynthia me ha encantado, ojalá alguien me quitase a veces la etiqueta, para poder sentirme más ligera y libre en mis movimientos...
Qué razón tiene pepetxu!, cuando uno dice adiós es porque está seguro de adonde se dirige, no cabe duda.
Un fuerte abrazo desde aquí hasta tu orilla.
operadoor
28 jul 2006 | 07:47 PM
No había venido por tu blog. Mi querida, Cynthia, que hermosa imagen
Te mando un beso grande, grande
Veli
2 ago 2006 | 10:55 PM
...Comenzó a andar por la acera sin rumbo fijo, con una alborozada sensación de libertad, de estar descubriendo un mundo nuevo, diferente en todo al que conocía en la tienda.
La extrema palidez de su cara llamaba la atención de algunos transeúntes curiosos, que se quedaban mirándola con ojos incrédulos. Mas ella seguía adelante, dispuesta a descubrir qué hacen las personas cuando salen de las tiendas tras haber comprado.
Enseguida le atrajo la figura de una mujer muy elegante, joven y hermosa, que balanceaba el bolso y las caderas al andar. La vió entrar en un local para ella desconocido y decidió espiarla disimuladamente, para lo cual se introdujo lo más discretamente posible en ese local.
¿Alguien se anima a continuar?
Charlie
10 ago 2006 | 12:30 AM
Pero es que no acaso todos somos ese maniquí esperando que alguien más nos retire la etiqueta...
Cynthia
10 ago 2006 | 12:48 AM
¿Algo así como en la película The Matrix, no Charlie?
Gracias por pasar y dejar tu huella