Sueños inmaculados, vacíos incluso
sueños en los que no sueño nada
ni el silencio, ni el blanco, ni la inexistencia
...
El letargo de las noches sin sueños
segundos infinitos y ociosos
que se desarrollan en la ausencia
...
Es la omisión total de todo,
y yo atada febrilmente a la cama
con los ojos en cero hasta el amanecer