Baldomero se despertó calmado, como a las nueve.
Era tarde para tomar la micro, tarde para llegar al trabajo, tarde para marcar tarjeta.
Se lavó bien, profundamente, el agua fue deslizándose en cámara lenta, deteniéndose en los pliegues, sin apuro.
Era extraño en él, porque no despertó sobresaltado, no pudo salir corriendo, agitado y eso le gustó.
Preparó café con leche y pan con paté. Nunca alcanzaba a desayunar y era uno de los ritos que más le gustaba. Mascó veinticuatro veces cada vez y bebió de sorbos largos.
Después limpió la guitarra cuidadosamente, afinó sus cuerdas y se sintió satisfecho del sonido. Sabía que era vieja y no podía exigirle más.
Se había cansado de esperar tener plata, tener tiempo, tener el apoyo, había despertado con las ganas y eso le bastó.
Como a las doce se paró solo en el paradero. Pasó una micro, cerró los ojos, pero no pudo.
Con la segunda tampoco. Para la tercera se había sumado una escolar. La micro se detuvo sola, así es que lo interpretó como señal.
Baldomero levantó la guitarra y se subió con el corazón marcando el ritmo.
Cantó "El amor después del amor" de Fito y juntó 500.
Y en cada palabra entonada, él sabía que iba la fuerza para mantener la decisión que estaba tomando. Vivir de la música, costara lo que costara.

...
Cynthia: del griego Kynthia, gentilicio de Kynthos, monte de Delos donde según la leyenda nacieron Apolo y Artemisa.
Existencialmente buscando mi origen y mi destino aunque esas no sean las palabras precisas que definen mi búsqueda.
(...)

sansar
30 nov 2006 | 07:20 PM
¡tres hurras por Baldomero...!
operadoor
30 nov 2006 | 09:39 PM
Yo debería juntarme con Baldomero
otaku
30 nov 2006 | 11:09 PM
Que envidia, asquerosa y perezosa envidia...
borborismocerebral
1 dic 2006 | 05:11 AM
¡ FUERZA BALDOMERO !
zigzag
1 dic 2006 | 09:51 AM
Gracias Cynthia. Te ha salido un relato(nada de micro) redondo, interesante. Calma en el personaje, calma en el lector. Un placer en esa propuesta de aceptar y aceptarse. Tranquilidad, creatividad, música.
En determinados momentos quien no quisiera ser él.
Un beso grande.
jotatrujillo
1 dic 2006 | 06:47 PM
¿Cuantos sueños se van quedando en el camino por la triste necesidad de ir viviendo?.
No todo el mundo toma la valiente decisión de Baldomero.
!Hurra por él!.
Y por la autora de este relato, que como todo lo que escribe, rezuma poesía y verdad.
Un beso.
Lochness
1 dic 2006 | 08:48 PM
Amiga,
Dejemoslo en 50 y 50. Yo tampoco me he aparecido mucho.
Qué estés muy muy bien.
Besos,
B
angelisnalas
2 dic 2006 | 01:54 PM
Bueno la canción es lo que me ha puesto los pelos de punta....te lo aseguro; está genial, no la conocía, se mete dentro de tí, se agarra de una forma, que se apodera en tu interior...bravo por todo, amiga mía.
Besos.
patrus
3 dic 2006 | 04:19 PM
Muy valiente Baldomero!
Ánimo a todos los Baldomeros del mundo! Mucha fuerza.
Un abrazo Cynthia.