Cecilia es curandera de colores.


De palabra escasa y a veces áspera, tiene la mirada silenciosa e
imponente de los árboles y como ellos, quieta, mecida sólo por las
circunstancias, se dedica a escuchar.

Su oído atento y cariñoso es el tónico preciso para los atardeceres teñidos por la angustia.

Ella escucha mientras dibuja, las palabras se desgranan desde las bocas
incontinentes de los otros y ella, muda y alerta, va transformando los
dolores en personajes mitológicos y poemas cromáticos.

Protagonistas de un callado inconciente colectivo, princesas, reyes,
juglares, hadas, héroes, doncellas, libélulas y serpientes se
incorporan desde la textura algodonosa del papel con mirada melancólica
y severo perfil.

Entonces limpia las heridas con pigmentos, con imágenes. Recoge las
tristezas entre los matices infinitos del silencio y los transforma en
plegarias de trazos lustrosos.


¡Feliz Cumpleaños Cecilia! 21 de septiembre de 2007