Los ojos abiertos hasta el límite,
centelleando la existencia en cada parpadeo.
La boca suspendida como vocal abierta,
sin sonido, sin disimulo.
El aliento instalado en medio de la atmósfera,
alineado con el infinito.
El pecho palpitante y dilatado,
mutado en arca, esperando abrazar el tesoro.
Quiero volver a sentir la sorpresa,
quiero que mi cuerpo completo
vuelva a vestir la corteza extraordinaria del asombro.
...
Pintura de David Kam


me gusta la letra de quien incansablemente e irremediablemente busca volver a Ser
" Que mi cuerpo vuelva a vestir la corteza extraordinaria del asombro"
Eso es lo que siente el mío cuando lee tus versos.
Iñaki: qué bella forma de decirlo, es exactamente eso. Gracias
Jota: mi querido, si eso logro con mis palabras entonces mi sentido de ser poeta está más que realizado.
Gracias a los dos y a los que pasan en silencio, su lectura se percibe igual.
Me encantó!
Nada más que decir...
Abrazos