Cuenta regresiva, salgo del pasado de uno en uno, lentamente, concentrando mis sentidos en la sonoridad mental de los números dictados a la inversa por mi conciencia.
Respiro profundo y todo se hace blanco y lechoso en la pantalla imaginada ante mis ojos, todo se detiene imaginariamente también y entonces me sitúo en el presente, inmóvil y suspendida como trapecista en el hilo inquietante del destiempo.
Súbitamente mis pensamientos me traicionan y me acuerdo, me proyecto, me distancio, me alboroto y caigo en el precipicio pulsante del tiempo que no se detiene.
¡Porque se mueve!

...
Cynthia: del griego Kynthia, gentilicio de Kynthos, monte de Delos donde según la leyenda nacieron Apolo y Artemisa.
Existencialmente buscando mi origen y mi destino aunque esas no sean las palabras precisas que definen mi búsqueda.
(...)

jotatrujillo
20 abr 2009 | 05:56 PM
Difícil ejercicio ese de contar de atrás hacia adelante. Se suele zozobrar y el traspiés te pone en el sitio debido , en aquel que se quería olvidar pero que irremediablemente vuelve porque los inexorables tic-tac de los relojes no se detienen.
Afortunadamente, el tiempo se mueve.
Un abrazo.
operadoor
20 abr 2009 | 11:33 PM
recordé el ensayo sobre la ceguera
angelsinalas
22 abr 2009 | 12:41 AM
El tiempo no se detiene para nada ni para nadie, pero debemos tenerlo siempre a nuestro favor y solo sacandole el maximo partido posible, haremos que esté de nuestro lado.
Besos.
Inesperada
22 abr 2009 | 11:14 PM
No sabía de tu vuelta por la blogoesfera......
Me alegro de leerte de nuevo!!!!
Un abrazo cynthia
micro-latencia
23 abr 2009 | 03:35 AM
Jota: me gustó mucho eso de "aquel que se quería olvidar pero que irremediablemente vuelve", me gusta la manera en que lo dices. Beso, que vuelve y que se queda, aunque se mueva.
Iñaki: me ruborizo y asumo que no es una comparación... me siento tan lejos. Gracias siempre por estar ahí, al otro ladito.
Angel: creo que la forma de sacarle partido al tiempo es viviendo el presente. El ahora me da esa sensación aunque esté en eterno ensayo. Un abrazo fraterno y alado.
Inesperada: vuelvo aunque no me he ido realmente, nunca pude, gracias por volver tu a visitarme, leerme y dejarme tu cariño.