
Amanecí respirando el otoño lentamente
con el pulso imperecedero de la sangre
y el oxígeno convertido en estrellas.
Del negro salí a la luz
abrazando con el cuerpo el rocío
la serena transparencia del agua.
En el velo inocente de la somnolencia
nombré los estados de la claridad
como artificios de sombras celestes.
Desperté fulgurando el frío del alba
desde el latido quieto de la pausa
con los ojos dilatados de belleza.

...
Cynthia: del griego Kynthia, gentilicio de Kynthos, monte de Delos donde según la leyenda nacieron Apolo y Artemisa.
Existencialmente buscando mi origen y mi destino aunque esas no sean las palabras precisas que definen mi búsqueda.
(...)

jotatrujillo
6 may 2009 | 05:55 PM
Precioso despertar. Ni las gotas del rocío han sido capaces de enfriar el caliente latido de tu verso.
Mi admiración envuelta en un abrazo.
locaporlaluna
6 may 2009 | 06:40 PM
Hermoso poema, nos ubica en el momento del despertar cuando se está en armonía. Me alegran tus versos y esa manera de ver la realidad
besos
sansar
7 may 2009 | 04:46 PM
al amanecer es cuando todo se ve más claro. Es un instante suspendido en el tiempo. Mitad oscuridad, mitad claridad.
Precioso poema, Cynthia.
angelsinalas
9 may 2009 | 05:38 PM
Ese amanecer al que nunca le prestamos la suficiente atención....pero que es maravilloso que se produzca cada día.
Besos.
veli
10 may 2009 | 12:23 AM
Que todos los amaneceres sean tan hermosos siempre...
Un abrazo