Mis respetos, mi tristeza, la poesía del imaginario colectivo que me hizo poeta
CHAU NÚMERO TRES
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
seguro sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote a solas
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
...
Descanse en paz Mario Benedetti


...
Cynthia: del griego Kynthia, gentilicio de Kynthos, monte de Delos donde según la leyenda nacieron Apolo y Artemisa.
Existencialmente buscando mi origen y mi destino aunque esas no sean las palabras precisas que definen mi búsqueda.
(...)

Carolina Calderon
18 may 2009 | 05:29 AM
Gran escritor... gran pérdida. Nos deja un buen legado.
operadoor
18 may 2009 | 07:19 AM
un adiós de la gente que sabe volar
jotatrujillo
18 may 2009 | 01:45 PM
Hoy es un día triste, pero seguro que él querría que defendiéramos la alegría:
"defender la alegría como una certidumbre
defenderla a pesar de dios y de la muerte
de los parcos suicida y los homicidas
y del dolor de estar absurdamente alegres"
Alegrémonos, nos siguen quedando sus palabras, ante las cuales ninguna muerte se atreve.
sansar
19 may 2009 | 04:13 PM
es cierto, yo lo veo cada día en cada esquina del camino. Ese es su mejor legado. Se hizo inmortal en nuestra memoria.
pepetxu
19 may 2009 | 04:42 PM
Hay gente como Benedetti, que muere para resucitar.