La vida y la muerte,
aparecidas como evidencias inapelables
de mi existencia,
la vida como manifestación
la muerte como secreto
y hay tanta nostalgia en ese misterio.

Es como si el sentido objetivo de la realidad
estuviese trazado geográficamente
en las entrañas del enigma,
breve, fugaz, momentáneo, pasajero,

Aprehendemos apasionados lo perecedero
intentando permanecer
sumergidos en la eterna fuente
de lo que no se mantiene.
Consumiéndonos en la interrogante,
en la paradoja de la biografía vital.

Y si la sombra es el error en la interpretación:
nada más hay, sólo vida
savia que se transforma
energía en metamorfosis
cambios de estado como en el agua,
sí, como el agua.